Monterrey se pone a prueba como sede mundialista

El Mundial 2026 comienza a tomar forma en México y las primeras sedes ya están en plena cuenta regresiva, la reinauguración del Estadio Azteca marca el inicio de esta nueva etapa, mientras que Guadalajara y Monterrey se suman como escenarios clave para los partidos de clasificación intercontinental, en Informe 24 Voces del Deporte Mexicano, el invitado fue Alejandro Hütt, director de la sede en Monterrey, quien compartió detalles sobre el ambiente y los retos que enfrenta la ciudad.
Hütt explicó que Monterrey ya vive la emoción del Mundial con los equipos de Irak, Surinam y Bolivia entrenando en la ciudad, este jueves se disputará el primer playoff intercontinental Bolivia contra Surinam, un partido oficial de FIFA que abrirá la actividad en la sede regiomontana, el ganador se enfrentará el 31 de marzo a Irak, en un duelo que otorgará el boleto número 48 para la Copa del Mundo, todo esto ocurre en medio de otro gran evento local, el festival Pa’l Norte, lo que convierte a Monterrey en un laboratorio de logística y movilidad para medir su capacidad como anfitriona.
El periodista Álvaro Cruz preguntó sobre el tema de seguridad y cómo se maneja la percepción en el extranjero, Hütt reconoció que las redes sociales no ayudan, pues es fácil manipular información para sembrar dudas sobre México como sede mundialista, sin embargo, aseguró que se trabaja de manera coordinada para garantizar tranquilidad y confianza a los equipos y aficionados.
Por su parte, Paco Torres abordó la venta de boletos, señalando que estos partidos podrían considerarse una especie de repechaje, aunque forman parte oficial de las eliminatorias, Hütt detalló que el estadio tiene capacidad para 53 mil personas y que la venta se realiza exclusivamente a través de la plataforma FIFA.com, con boletos digitales, hasta ahora, se han vendido alrededor de 18 mil entradas por partido, con un reto particular en el encuentro de este jueves por su horario de las 4 de la tarde, cuando gran parte de la población está trabajando, aún así, Monterrey espera un ambiente vibrante, con más de dos mil bolivianos registrados para apoyar a su selección.
La expectativa es que estos partidos no solo definan un boleto mundialista, sino que también construyan historias y experiencias que consoliden a Monterrey como una sede capaz de responder a los desafíos de organización, seguridad y logística que implica albergar un evento de esta magnitud.




