Francisco Javier González del Mundial 86 al reto del 2026

En Voces del Deporte Mexicano, el periodista Francisco Javier González compartió una conversación que entrelazó recuerdos, análisis y expectativas sobre la historia y el futuro de la Copa del Mundo en México, con la experiencia de haber vivido de cerca el Mundial de 1986, tema central de su libro, González recordó que aquel torneo fue el mejor de todos porque coincidió con el inicio de su carrera profesional, en ese entonces podía narrar, entrevistar y cubrir partidos con un acceso mucho más abierto que el que existe hoy. “Era posible hacer de todo”, señaló, contrastando con la dificultad actual de conseguir entrevistas y la limitada cercanía con los protagonistas.
El periodista subrayó que el Mundial del 86 no solo fue un evento deportivo, sino también un fenómeno social y cultural que dejó huella en generaciones. Esa memoria, dijo, es un espejo que permite valorar lo que se hizo bien y lo que debe reinventarse. Al hablar del Mundial de 2026, que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá, González destacó que será un reto enorme habrá 104 partidos, una cantidad que hace imposible verlos todos, pero también una oportunidad para contar miles de historias. Reconoció que los jóvenes ya consumen el fútbol de manera distinta, a través de resúmenes y cápsulas digitales, lo que obliga a repensar cómo se narran los torneos, además, adelantó que si México avanza como primero de grupo, la Ciudad de México podría recibir hasta cinco partidos, un escaparate único para la afición nacional.
En la entrevista también recordó episodios de la selección mexicana en otros mundiales, como la llegada de Javier Aguirre en 2002, relató la tristeza de perder contra Estados Unidos después de haber jugado un gran partido frente a Italia, un contraste que marcó a la afición, ahora con Aguirre rumbo a su tercer Mundial, González lo ve más maduro y con experiencia, aunque subrayó que México necesita más jugadores y un proceso sólido desde las selecciones menores para competir al máximo nivel. “Hace falta trabajar desde abajo”, insistió, señalando que el futuro del fútbol mexicano depende de una estructura más fuerte y coherente.
Finalmente, González recalcó que la Copa del Mundo de 2026 será “una nueva página que puede honrar la tradición y al mismo tiempo proyectar al país hacia el futuro”, para él, la pasión mexicana por el fútbol sigue siendo un motor, pero el reto está en adaptarse a un mundo globalizado, digital y lleno de nuevas exigencias.




