De Juchitán a Palacio Nacional: la historia detrás del vestido que usó Sheinbaum en el Grito

El vestido que Claudia Sheinbaum utilizó durante el Grito de Independencia del 15 de septiembre llevó hasta el balcón de Palacio Nacional una parte de la tradición textil de Oaxaca.
La presidenta eligió para la ceremonia un conjunto de dos piezas en color negro, adornado con flores de diferentes tonalidades, entre ellas rojo, rosa, morado, azul y verde. Los bordados fueron realizados a mano por integrantes del Taller de Bordado Biulú, de Juchitán de Zaragoza, en el Istmo de Tehuantepec.
Detrás del atuendo hubo un proceso artesanal que comenzó mucho antes de que la prenda llegara a Palacio Nacional. El bordado de las flores tomó alrededor de dos meses y fue realizado mediante la técnica de aguja de gancho, característica de la tradición textil de la región.
El diseño estuvo a cargo de Thelma Islas Lagunas y Crystel S. Martínez Torres, mientras que Saúl Mosqueda participó en la confección. En el proceso de bordado estuvieron involucrados Elvis Guerra, Dayari Ramírez, Reyna Montero y Lorena Martínez.

La elección de esta pieza permitió que el trabajo de las creadoras y creadores de Juchitán formara parte de una de las ceremonias más representativas de las fiestas patrias.
Flores que representan la tradición de Juchitán

Uno de los elementos que más llamó la atención del conjunto fue el contraste entre la tela negra y las flores bordadas a mano. Los motivos fueron colocados principalmente en la parte superior de la prenda, mientras que una falda negra de corte recto completó el atuendo.
El trabajo artesanal estuvo vinculado con Creaciones Biulú, taller originario de Juchitán que ha trabajado en la preservación de las técnicas textiles tradicionales de la región. El taller también tiene una historia relacionada con el terremoto de 2017 que afectó a Oaxaca. El vestido también destacó por la participación de artesanas muxe de Juchitán, quienes forman parte de una tradición cultural profundamente vinculada con la identidad del Istmo de Tehuantepec.
Así, el atuendo elegido por Sheinbaum para su segundo Grito de Independencia no fue solamente una prenda de gala: detrás de sus flores y colores hay un proceso colectivo de diseño, confección y bordado que llevó el trabajo artesanal de Juchitán al escenario de la ceremonia del 15 de septiembre.
La presidenta complementó el conjunto con el cabello recogido y accesorios discretos, dejando que los bordados fueran uno de los principales elementos visuales de su aparición en el balcón de Palacio Nacional.
El vestido utilizado durante el Grito se suma a la presencia de la indumentaria artesanal mexicana en actos oficiales y coloca nuevamente la atención sobre el trabajo de las comunidades que mantienen vivas técnicas textiles transmitidas de generación en generación.
En esta ocasión, fueron las flores bordadas de Juchitán las que acompañaron a la presidenta durante una de las noches más importantes del calendario nacional.




