Internacional

Nueva York reabre investigación por presunta violación en fraternidad de Cornell

Compartir:
Nueva York reabre investigación por presunta violación en fraternidad de Cornell

En los últimos días cobró relevancia un caso de presunta agresión sexual ocurrido en la Universidad de Cornell, lo que llevó a fiscales del estado de Nueva York a reabrir una investigación penal relacionada con la denuncia presentada por una estudiante hace casi dos años.

La presunta víctima, identificada bajo el alias de Jane Doe, presentó una demanda civil el pasado 16 de septiembre, en la que acusa haber sido drogada y violada por varios hombres en las instalaciones de una fraternidad de la institución.

De acuerdo con la demanda, los hechos ocurrieron la noche del 19 de octubre de 2024, cuando siete integrantes de la fraternidad estudiantil Chi Phi presuntamente agredieron sexualmente a la joven.

La demandante sostiene que se encontraba intoxicada al momento de los hechos y que habría consumido alcohol y ketamina, por lo que, según su versión, no estaba en condiciones de otorgar su consentimiento para mantener relaciones sexuales.

Jane Doe denunció el incidente ante la Policía de la Universidad de Cornell el 8 de noviembre de 2024.

La demanda también incluye una imagen que, presuntamente, corresponde a una conversación grupal de integrantes de la fraternidad en Snapchat. En ella, uno de los participantes habría informado a otros miembros sobre la posibilidad de mantener un encuentro sexual con la estudiante.

Fiscalía reabre el caso

El fiscal Van Houten declaró este lunes que, tras la denuncia inicial, su oficina determinó que las pruebas disponibles y la declaración de la denunciante no alcanzaban el umbral legal necesario para presentar cargos.

Según el fiscal, en ese momento la declaración de Jane Doe describía su participación en el consumo de drogas y en las relaciones sexuales como voluntaria, consciente y consensuada.

Sin embargo, Van Houten reconoció posteriormente que las víctimas de agresiones sexuales pueden necesitar años de terapia y recuperación para procesar y comprender plenamente lo ocurrido.

Por su parte, Thomas Giuffra, abogado de la estudiante, sostuvo que durante los días posteriores al presunto ataque su clienta se encontraba traumatizada, aturdida y con dificultades para afrontar lo sucedido.

“Hubiera esperado, como mínimo, que la hubieran entrevistado varias veces, que las autoridades hubieran recabado pruebas y que se hubiera elaborado un expediente. Esa es la secuencia normal en las investigaciones de delitos graves”, declaró el abogado.

Giuffra también cuestionó la actuación de la fiscalía y señaló que, desde su perspectiva, las declaraciones de las autoridades reflejan una postura defensiva.

“La postura defensiva que he percibido en las declaraciones de la fiscalía me lleva a creer que reconocen que hubo fallas y que están tratando de justificarlas”, afirmó.

La reapertura de la investigación permitirá a las autoridades revisar nuevamente los elementos relacionados con la denuncia y determinar si existen pruebas suficientes para avanzar con posibles cargos. Hasta el momento, las acusaciones contenidas en la demanda civil no constituyen por sí mismas una determinación judicial de responsabilidad.