Donald Trump, ha anunciado su intención de implementar aranceles recíprocos a todos los países a partir de este 2 de abril. La medida busca igualar los impuestos comerciales que otras naciones aplican a los productos estadounidenses.
Trump afirmó que su plan es garantizar condiciones más justas para la economía estadounidense y proteger la industria nacional. “Si un país nos cobra un 100 % de arancel sobre un producto, nosotros les cobraremos lo mismo”, explicó.
Durante su presentación, Trump mostró una tabla titulada “Aranceles Recíprocos”, detallando las tasas que diversos países imponen a productos estadounidenses y las nuevas tarifas que Estados Unidos aplicará en respuesta. Entre las medidas destacadas, se incluyen aranceles del 34% a las importaciones chinas, 20% a las europeas y 24% a las japonesas.
La administración de Trump declaró una emergencia económica nacional para justificar estas acciones bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977, evitando así la necesidad de aprobación del Congreso. Se estima que estas tarifas generarán aproximadamente $600 mil millones anuales, representando el mayor incremento fiscal desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, economistas advierten sobre posibles consecuencias negativas, como el aumento de la inflación, reducción del crecimiento del PIB y mayores costos para los consumidores, con un gasto adicional proyectado entre $3,400 y $4,200 por hogar al año.
Estas políticas han generado reacciones mixtas tanto a nivel nacional como internacional. Mientras algunos sectores industriales estadounidenses apoyan las medidas, líderes de países afectados, incluyendo México, Canadá y el Reino Unido, han expresado su preocupación y consideran posibles represalias comerciales.
En particular, México ha indicado que evaluará la posibilidad de imponer aranceles recíprocos al acero y aluminio provenientes de Estados Unidos, dependiendo de la evolución de las negociaciones y medidas adoptadas por el gobierno estadounidense
Este anuncio marca un nuevo episodio en la política comercial de Trump, quien durante su mandato (2017-2021) impuso aranceles a países como China y la Unión Europea, generando tensiones en el comercio global. La propuesta de aranceles recíprocos podría influir en el debate económico de la próxima campaña electoral.