En las tinieblas de lo inexplicable, donde convergen la fe, el terror y la búsqueda de respuestas, emergen figuras que no solo narran lo oculto, sino que lo han vivido en carne propia. Uno de esos mensajeros del abismo es El DoQmentalista, un creador de contenido que ha edificado un imperio digital sobre cimientos de oscuridad, experiencia personal y redención espiritual. Pero detrás de sus millones de seguidores y sus documentales virales, hay una historia que no todos conocen. Una historia donde la ciencia falló, donde la muerte acechó… y donde la única salida fue una conversación directa con lo divino.
Su relato comienza lejos de las luces de YouTube y de los estudios de grabación. Creció como un niño común en Durango, en el pueblo de Talló, sin señales tempranas de inclinación por lo esotérico. Su madre, enfermera. Su padre, mecánico. Ningún pentagrama colgado en las paredes, ninguna vela negra encendida al pie de la cama. Fue la vida misma, con sus curvas inesperadas, la que lo empujó hacia lo oculto.
De joven, estudió Ingeniería de Audio y Producción Musical, y al poco tiempo montó su propio estudio en Guadalajara. Pero lo que parecía ser una carrera prometedora se convirtió en una pesadilla: una enemistad con personas cercanas al culto de la Santa Muerte desembocó en lo que él describe como un ataque de brujería. Su salud comenzó a deteriorarse. La medicina no ofrecía soluciones. Los pensamientos oscuros lo acosaban por las noches. Fue entonces, en su punto más bajo, cuando soltó su arrogancia de ateo y decidió hacer un último intento: hablar con Dios.
Lo que ocurrió después no se puede explicar con lógica. En un sueño lúcido, se encontró en una habitación vacía, salvo por una vieja radio. De esa radio salía un mensaje dirigido solo a él. Una advertencia y una promesa. Había abandonado el camino que Dios le había trazado, pero aún podía redimirse… si lo demostraba. El pacto estaba sellado. No con un demonio, no con alguna entidad intermedia. Era un pacto directo con el Creador: si le salvaba la vida, él dedicaría la suya a probar Su existencia.
Desde ese instante, El DoQmentalista no volvió a ser el mismo. Recuperó lentamente su salud, pero con un propósito renovado. Lo que comenzó como un canal de tops misteriosos se transformó en una plataforma para explorar demonología, ocultismo, exorcismos, milagros y señales del más allá… todo con un mensaje oculto, camuflado entre sombras, pero siempre presente: hay un camino hacia la luz.
En su paso por El Mundo Paranormal de Vane, compartió momentos de absoluta honestidad. Desde cómo, tras una oración, uno de sus enemigos más acérrimos falleció al día siguiente (“yo no fui”, aclara), hasta experiencias recientes en las que, mientras preparaba contenido sobre la oración de San Benito, fue contactado vía videollamada por un seguidor… o algo que usaba su cuerpo. “Esa oración no te servirá de nada”, dijo la entidad con una voz distorsionada. En la pantalla, un solo ojo del joven se desviaba de manera antinatural, señal inequívoca –según los expertos en exorcismo– de posesión.
Pero El DoQmentalista no se doblegó. Respondió con firmeza, armado no con amuletos ni rituales oscuros, sino con la convicción de quien ha hecho un pacto con lo divino. “Vamos a ver si puedes contra mí, que estoy con Dios”, fue su sentencia. Al instante, la entidad se desvaneció. El joven volvió en sí sin recordar nada.
Ese no ha sido el único enfrentamiento espiritual en su camino. Durante una investigación, se vio envuelto con una figura que se hacía llamar “La Bruja Suprema”, relacionada con personajes peligrosos en Colombia. Al tratar de desligarse de ella y eliminar contenido compartido, fue víctima de una guerra mágica. Azotes de puertas, susurros al dormir, incluso amenazas espirituales comenzaron a rodearlo. Pero nuevamente, su defensa no fue hechicería, sino el conocimiento adquirido en textos como Combate Espiritual, y sobre todo, su fe.
Hoy, El DoQmentalista colabora con más de 200 personas en todo el continente: desde brujas blancas hasta sacerdotes, reikistas y expertos en biodescodificación. Ha curado personas de enfermedades terminales, ayudado a bebés en estado crítico, y guiado a miles por caminos de sanación espiritual. Sus documentales, aunque abordados desde lo oscuro –como “Cinco demonios con los que jamás deberías hacer un pacto”–, no buscan glorificar el mal, sino advertir del peligro y mostrar la alternativa: la oración, el despertar, y el regreso al camino original.

Porque ese es su verdadero objetivo: usar el miedo para provocar reflexión. Usar lo paranormal para invitar a lo espiritual. Una estrategia que él mismo describe como “red de pesca”, donde atrapa a los curiosos con lo oscuro… pero los deja frente a la luz.
¿Y tú, ya hiciste tu pacto? ¿Estás seguro de quién te contesta cuando hablas con lo invisible?